LAS TIGRESAS BLANCAS

By Nine

 

Las Tigresas Blancas son un grupo de mujeres taoístas cuyo objetivo en la vida es restaurar su juventud y conseguir la inmortalidad espiritual. Creen que este objetivo sólo se puede conseguir a través del sexo, ya que la energía sexual es, según la filosofía taoísta, la más poderosa que poseemos. Sin embargo, la mayoría de nosotros no sabemos utilizar esta energía. Y entonces, en lugar de ser beneficiosa, puede destruirnos. El sexo para las Tigresas no es un fin en sí, tal y como solemos enfocarlo la mayoría de nosotros, sino un medio. Una mujer, cuando decide hacerse Tigresa Blanca, se forma durante nueve años, divididos en tres períodos de tres años cada uno. La primera etapa está dedicada a la regeneración sexual. Ell concepto del sexo que desarrollan resulta fascinante. El secretismo que envuelve esta sociedad mítica de mujeres es extremo y por eso sabemos muy poco de las otras etapas de formación.

La segunda fase corresponde a la alquimia espiritual. Y la recta final consiste en la filosofía contemplativa, el único camino directo a la inmortalidad. Estos tres conceptos son de hecho las tres interpretaciones de los diferentes escritos que el taoísmo tradicional suele aceptar de manera simultánea, aunque existen varias escuelas y líneas de creencias.

Durante tres años, la actividad de la Tigresa consiste en seducir al mayor número de hombres para practicarles felaciones. definición... (veremos que existen otros tipos de prácticas sexuales, pero no tan importantes). Es para ella la manera más eficaz y rápida de absorber la energía sexual masculina, además de ser una práctica, aunque lo ignoremos, llena de beneficios, ya que el semen contiene aminoacidos esenciales, acidos grasos saturados e insaturados, varios tipos de fructosa, proteinas, agentes antioxidantes, vitaminas, incluyendo A, C y E, oligoelementos, minerales basicos esenciales y colageno en grandes cantidades, pero no solo el semen sino tambien los fluidos vaginales y la saliva. Y por lo que se sabe, no existe aun ningun tipo de crema para mujeres que se haya podido inventar (lease Margaret Astor, Enri Colomer, etc.) que sea mejor que el semen para la piel femenina o masculina.

Estas mujeres se hacen llamar Tigresas Blancas porque la cultura china cree que el tigre es el animal más dominante de la Tierra. Es el símbolo de la mujer y del yin. La actividad de estas mujeres se asemeja a la de las tigresas reales, que, para poder quedarse preñadas, tienen que copular más de cien veces. Es decir, la tigresa necesita una cantidad de esperma muy superior a la del resto de los animales. Por eso es un animal muy seductor: tiene que atraer a muchos machos. En general, al macho le basta con una sola cópula. Así que la tigresa tendrá que usar todas sus armas para “engatusar” a otros, lamiéndolos y exhibiéndose delante de ellos. Pero la tigresa es también un animal muy solitario que se reúne socialmente en muy pocas ocasiones.

El tigre blanco o albino es un animal muy poco común, que es rechazado por los demás tigres. Las Tigresas Blancas se hacen llamar así por su actitud hacia los hombres y por su lado poco convencional que muchos no comprenden.

Para remarcar esta identificación con el animal se afeitan completamente el vello púbico (también con el objetivo de volver a tener el pubis de una niña), y se depilan el cuerpo entero, pero no se cortan jamás el cabello. Tienen una melena extremadamente larga que recuerda muchas veces a las rayas del pelaje de los tigres.

Se dice, y así lo afirma Hsi Lai en su libro, que siguiendo las prácticas de las Tigresas Blancas una mujer puede rejuvenecer entre cinco y quince años, dependiendo de la edad a la que se empezaron a recibir las enseñanzas. Se recomienda que cuanto antes se empiece la educación, mejor. Si una mujer es virgen, su período de formación puede ser más corto: seis años en vez de nueve. Antiguamente, no era raro ver a niñas de catorce años empezar su formación de Tigresas Blancas. Pero no es ninguna exigencia. Una mujer de cincuenta años, con la formación de nueve años de Tigresa Blanca puede llegar a aparentar veinte o treinta años menos (¡algo que ni la cirugía estética consigue!). De hecho, se puede decir de las Tigresas Blancas que son mujeres “naturales”: rechazan la cirugía estética, los cosméticos y recurren a productos que ofrece la naturaleza, a las técnicas de yoga para conseguir la flexibilidad que tenían de niñas y a las felaciones. Dicen que sus métodos son muchísimo más efectivos, ya que a la larga la cirugía estética suele estropear el cuerpo y los rasgos. Pero más allá del aspecto físico, lo que buscan es sentir que tienen la misma energía que cuando eran adolescentes, algo que ni el quirófano, ni los complementos vitamínicos, ni ningún supuesto elixir de juventud ha conseguido hasta ahora.

En la tradición china, alcanzar la inmortalidad precisa de la unión suprema entre el hombre (cielo, fuego, dragón, actividad) y la mujer (tierra, agua, tigre, pasividad). Cada uno necesita absorber la esencia del otro sexo para alcanzar la plenitud.

En el taoísmo el sexo oral era considerado sucio porque impedía al hombre absorber el yin o energía sexual femenina.

Las tigresas blancas actualmente se esconden porque están perseguidas por los taoístas ortodoxos; que practican la retención de semen; y entonces chocan ya que unos retienen la energía y las otras la absorben”. (según la autora del libro al otro lado del sexo).

Y esto es acerca del hombre... del dragón verde

“El Dragón Verde debe ser un hombre normal, de cualquier edad, aunque no más de sesenta y cinco años (por una cuestión de la calidad del semen), ni un taoísta fanático, según acabamos de ver. Además tiene que ser una persona amable y madura, con quien la Tigresa se sienta a gusto. De lo que se trata es de generar un clima de confianza con el Dragón Verde, y huir de la figura del “machote” que difícilmente aceptaría la manera de proceder de la Tigresa. Con los Dragones Verdes, la Tigresa intentará disfrutar pero en ningún caso se podrá enamorar de ellos. Por eso, para no crear ningún tipo de vínculos emocionales, elige hombres que no tienen nada que ver con su entorno. La Tigresa se guía mucho por su intuición y si un Dragón Verde le da malas vibraciones al principio, no entablará relaciones con él. Ahora bien, si es limpio, educado y de personalidad atrayente, entonces la Tigresa podrá reunirse con él hasta nueve veces como máximo. Así el Dragón Verde no tendrá posibilidad de apegarse a ella. Y la Tigresa evitará que el Dragón quiera practicar otra cosa que no sea la felación, por ejemplo, el coito. La Tigresa no tiene ningún remordimiento en usar la mentira para que sus encuentros sexuales se limiten a eso: a puros encuentros sexuales, de forma que a veces le hace creer al Dragón que está casada o comprometida, para disuadirle de iniciar cualquier tipo de relación seria.

Después de estar nueve veces con él, no lo verá durante seis meses, el tiempo necesario para que el Dragón se reponga de tantas felaciones “frenéticas” (la Tigresa intenta siempre durante una sesión que el Dragón tenga tres orgasmos consecutivos hasta caer rendido). Así la echará de menos y evitará un excesivo apego. Pasado el tiempo de descanso, la Tigresa lo vuelve a ver durante nueve semanas y así sucesivamente hasta finalizar sus tres años de aprendizaje.

"La Tigresa nunca se desnuda completamente delante del Dragón Verde. Le interesa sugerir más que mostrar, y así evita gustar demasiado. Por ejemplo, enseña sólo el pecho. Antiguamente, la Tigresa Blanca se pintaba la mitad de los labios para que su boca pareciera más pequeña de lo que era y dar la impresiónal hombre de que su pene era más grande de lo que creía. Ignoro si siguen haciendo lo mismo, pero no deja de ser un invento muy ingenioso. ¡Que tomen nota los directores porno!

(...)

A continuación se arrodilla para hacer la felación. Se trata de que el hombre pueda ver en todo momento lo que le hace la Tigresa. Así, ella estimula más la excitación de su compañero. La Tigresa coge el pene erecto entre sus manos y va tirando suavemente de él hacia abajo porque así hay más afluencia de sangre y por lo tanto más potencia en la erección, lo que conlleva más producción de semen."

"A veces, la Tigresa Blanca no llega a practicar la felación porque su compañero tiene algún problema en el pene, como una llaga o herida. Pero no renuncia a tener relaciones con él. No le chupa el pene pero utiliza técnicas manuales: coge la base del miembro con una mano, y con la otra le va a cariciando: arriba y abajo, en espiral o girando la muñeca. A veces, acompaña las caricias con aceites especiales.

Otra técnica muy excitante es poner el pene entre sus manos e ir frotando las palmas lentamente pero sin pausa, como si estuviera haciendo fuego con un palo.

Si quiere que el efecto sea más potente aún, puede introducir el dedo anular de la mano izquierda en el ano del Dragón Verde a fin de estimularle la próstata (conocido por los occidentales como el famoso punto P), y con la misma mano, apretarle la base del pene. Con la mano derecha libre acaricia el glande untado en aceite.

Cuando el hombre eyacule, la Tigresa usará el semen como hemos visto antes, dejando que se coagule en su rostro o cuerpo, pero sin introducir el pene en su boca."

Y esto acerca del cunnilingus

"En general, la Tigresa Blanca llega al orgasmo a través de la estimulación manual del clítoris. Sin embargo, a veces, acepta que sus Dragones Verdes le hagan sexo oral con una condición: tienen que provocar su orgasmo y no están autorizados a parar hasta que lo hayan conseguido. La técnica utilizada por el Dragón Verde consiste, además de la estimulación con la boca, en acariciar con movimientos circulares el clítoris usando el dedo índice. Simultáneamente mete y saca su lengua en la vagina con movimientos rápidos. La estimulación sexual conseguida entre las caricias del dedo y la acción de la lengua es muy grande. La Tigresa genera mucho fluido vaginal que alimenta al Dragón Verde, ya que tiene propiedades medicinales y se le atribuye también la facultad de rejuvenecer.

Muchas Tigresas Blancas tienen relaciones sexuales con otras mujeres para poder beneficiarse de estos flujos vaginales. No sólo no está mal visto sino que es una práctica tradicional muy fomentada, ya que dos mujeres son dos símbolos yin, y dos yin se refuerzan mutuamente según el tao.

Gracias a los ejercicios de flexibilidad de la espalda, las Tigresas Blancas llegan, después de un tiempo, a practicarse ellas mismas el cunnilingus, porque se vuelven tan elásticas como eran en esa infancia que pretenden revivir a través del sexo"

"Si no eres capaz de afrontar abiertamente tu sexualidad, jamas conseguiras descubrir tu autentica espiritualidad. Tu espiritu terrenaL ayuda a descubrir tu espiritu celestial. Contempla aquello que te dio vida para descubrir aquello que te llevara a la inmortalidad"

El sexo es y ha sido siempre (para mentes sanas)

  • Instintivo

  • Natural

  • Divertido

  • Absolutamente placentero

"El sexo es salud… activa la circulación, evita el estrés, facilita que conciliemos el sueño, relaja y hace que tengas un cutis aterciopelado ya que elimina toxinas e impurezas… y la naturaleza es realmente sabia.

 

Otros temas de Curiosidades...

Agricultura orgánica

Alimentos Afrodisiacos

Biblioterapia

Día del libro

Semana Santa

Los Frikis

El monstruo del Lago Ness

 

Bibliografia

El otro lado del sexo
Plaza & Janés
243 págs.

Valérie Tasso es una francesa que ostenta linaje libertino como corresponde, mientras escribe y piensa en español, para decepción de ciertos lectores. En 1991 decidió instalarse en Barcelona, donde primero fue gerente de diversas multinacionales y luego se lanzó por entero a la prostitución, claro que en una agencia de lujo. Esto y decir que decidió hacerse escritora es lo mismo; últimamente han aparecido muchas mujeres que se exponen a emociones fuertes para luego anotarlas. Efectivamente, al poco tiempo de abandonado su empleo, ya tenía su primer libro, Diario de una ninfómana, convertido en best seller y traducido a 13 idiomas. Luego apareció Paris la nuit, donde develaba los lugares y personajes dedicados al placer sexual que no figuran en ninguna guía turística. Ahora, ha vuelto a poner el cuerpo para producir El otro lado del sexo, donde pasa revista a una serie de experiencias, hábitos y costumbres a lo largo del Primer Mundo y sin salirse jamás del marco de la sociedad opulenta que si algo no quiere es aburrirse y que si algo le cuesta, es disfrutar. Italia, Dinamarca, Praga y Australia son algunos de los puntos por donde la autora anduvo paseando su curiosidad mucho más que su libido. Para escribir su primer capítulo se registra en un hotel de Praga conocido como El Reino del Otro Mundo, donde las mujeres son reinas y los hombres esclavos que van atados con correas, pueden ser castigados en cualquier momento y están a disposición de las damas. Tasso explora también la técnica del orgasmo masivo y prolongado que se extiende durante sesenta minutos, así como los consultorios que prometen “vaginas de diseño” con técnicas que van desde las inyecciones de colágeno para facilitar la detección del punto G hasta la reconstrucción del himen para jugar por un instante a la virginidad. En Dinamarca la terapia sexual está contemplada desde las políticas de Estado, y así es que existen trabajadores/as sexuales que van dando felicidad y salud en geriátricos y otros centros médicos, con resultados muy satisfactorios. Tasso explora el culto de la abstinencia sexual, así como el círculo cerrado de las tigresas blancas, que consideran la felación como un arte sagrado.

Con ironía de moralista a veces, con cierto candor también, Tasso presenta este catálogo de ofertas presentes en el mercado sexual como quien ofrece una bandeja de masitas para charlar de cosas picantes a la hora del té. Para enterarse está bien, para saber o para ingresar en una discusión crítica sobre el asunto, el libro no basta. Habrá que salir a buscar en otra parte...